Muchos jinetes, en cierto momento de su aprendizaje, empiezan a plantearse dar el salto al siguiente nivel, es decir, la equitación deportiva y la participación en competiciones. Si estás valorando esa opción, en este artículo intentaremos explicar lo más importante del paso de la equitación recreativa a la deportiva y los retos que implica. Descubrirás, entre otras cosas, cómo empezar a competir y si necesariamente debes tener un caballo propio para iniciar tu aventura deportiva. Y quizá lo más importante: ¿de verdad tienes que renunciar a la equitación recreativa para seguir creciendo como jinete?

Diferencia entre la equitación recreativa y la deportiva

La equitación recreativa es una forma de actividad a caballo cuyo objetivo es el descanso, la relajación o cierto tipo de entretenimiento. La equitación deportiva, en cambio, va unida a la competición (sea cual sea el nivel de las pruebas) y al deseo de obtener los mejores resultados posibles. En resumen, la equitación deportiva se diferencia de la recreativa en que participamos en competiciones, para las que normalmente nos preparamos con regularidad y siguiendo un plan de entrenamiento concreto. ¿Qué significa eso en la práctica? Montando de forma recreativa podemos montar cuando queramos y como más nos convenga (en pista, en el campo, etc.). En el momento en que optamos por la equitación deportiva y nos importan los resultados, debemos estar preparados para dedicarle más tiempo (incluso cuando ese día no nos apetezca) y para someternos en buena medida al plan de entrenamiento y al calendario de competiciones. Son ellos los que dictan el tipo y la intensidad del trabajo. Eso no significa, claro está, que no vaya a haber tiempo para jugar con nuestro caballo o para paseos más relajados, pero debemos asumir que hay que planificarlos con antelación.

¿Tengo que competir si quiero desarrollar mis habilidades?

Mucha gente piensa que el deporte ecuestre es el único camino natural hacia arriba si queremos subir por la escalera de las habilidades. Sin embargo, no es un requisito. La calidad de la equitación recreativa ha crecido notablemente en los últimos años y muchos centros ofrecen clases recreativas de muy buen nivel, impartidas por instructores cualificados y con caballos bien preparados. Si sientes que te has „estancado“ y no te interesa competir, quizá solo necesites una equitación recreativa más ambiciosa. Así puedes seguir mejorando sin pasar directamente al deporte:

  • Habla con tu instructor sobre la posibilidad de montar en grupos más reducidos o de recibir clases individuales (eso sí, prepárate para un coste mayor), donde puedas trabajar concretamente aquello que más te cuesta.
  • En la medida de lo posible, intenta montar también distintos caballos, con carácter y temperamento diferentes. Aunque no todas las clases resulten del todo agradables, esas experiencias te convertirán en un jinete más completo y aprenderás a reaccionar correctamente en situaciones muy diversas.
  • Recuerda que un buen jinete aprende tanto en la silla como fuera de ella. No descuides la teoría. Hay una enorme oferta de libros, blogs, seminarios web y cursos online sobre equitaciónque puedes aprovechar. Verifica siempre, no obstante, las fuentes y las opiniones sobre ellas, para asegurarte de que están firmadas por verdaderos profesionales y de que la información que contienen tiene valor.
  • También puedes acudir a cursos y clínics con especialistas, como clínics de asiento o talleres de masaje equino. Muchos están dirigidos precisamente a jinetes recreativos que quieren ampliar sus conocimientos.

Equitación deportiva. ¿Por dónde empezar?

Si te apetece probar suerte como competidor, hay muchas maneras de empezar en el deporte. En esta parte del artículo intentaremos responder a las preguntas más habituales sobre las primeras salidas a competición.

¿Necesito un caballo propio para competir?

Muchos jinetes creen que tener caballo propio es imprescindible para competir. No lo ocultaremos: sin duda ayuda, pero no es obligatorio. Que el caballo sea nuestro no es ni de lejos tan importante como que esté debidamente preparado. Algunos centros ecuestres ceden para entrenamientos y competiciones caballos con el nivel de doma adecuado. Merece la pena comprobar si en la cuadra donde montas existe esa posibilidad, o buscar sitios así por la zona. Otra opción es el alquiler de un caballo. Antes de decidirte, acuerda con el propietario si acepta las competiciones y los entrenamientos deportivos, y en qué condiciones. También es clave elegir el caballo adecuado: si empiezas tu aventura deportiva, debería ser un caballo experimentado que ya haya competido en esa disciplina. Un caballo joven, inexperto o demasiado difícil de montar solo puede aumentar tu estrés en las primeras salidas, y eso rara vez da buenos resultados.

¿Por qué nivel debería empezar?

Aunque todo el mundo sueña con competir en pruebas importantes, al principio conviene contener las ambiciones y empezar por el nivel más bajo posible. Si tu cuadra organiza competiciones internas de club o pruebas sociales, lo más fácil será empezar por ahí. Competir en un sitio conocido resultará menos estresante (tanto para ti como para el caballo) y te permitirá concentrarte por completo en el recorrido. En las pruebas sociales suele haber categorías de menor dificultad, ideales para principiantes. También conviene probarse en esas condiciones y ver si realmente te gusta competir antes de invertir en todo el equipo y la ropa necesarios para competiciones oficiales.

¿Qué trámites debo hacer antes de mi primera competición?

Para participar en competiciones de club o sociales normalmente basta con inscribirse y abonar la cuota fijada por el organizador. La cosa cambia en las competiciones oficiales de ámbito regional o superior. Para participar en las categorías más bajas, es decir, LL en salto o L en doma, necesitarás la insignia de bronce de la federación polaca (PZJ). Si aún no la tienes, aquí encontrarás más información. Esa insignia permite competir hasta la categoría L incluida (salto) y P (doma). Para competir en pruebas superiores hace falta la licencia deportiva correspondiente. Encontrarás más sobre ello en el reglamento general de la Federación Polaca de Hípica.