Nota: cada país tiene su propio sistema de titulaciones o «galopes» para los jinetes (en España, por ejemplo, el sistema de galopes de la RFHE). Este artículo describe, a modo de ejemplo, el sistema de insignias de la Federación Ecuestre Polaca (PZJ); su estructura por niveles y su filosofía son muy parecidas a las de otros países.
Las insignias ecuestres
Desde hace más de quince años está en vigor el sistema de insignias ecuestres de tres niveles introducido por la Federación Ecuestre Polaca. Como el número de personas que practican la equitación crece sin parar, surgió la necesidad de crear una especie de directrices uniformes gracias a las cuales los aficionados a la equitación puedan comprobar sus habilidades de forma objetiva. Cada insignia (de bronce, plata u oro) otorga también ciertas atribuciones o es un requisito (o exime de parte del curso/examen) si pensamos, por ejemplo, en ejercer de juez o comisario en los concursos, en un curso de instructor o en empezar a competir en pruebas oficiales.
Aunque el sistema de insignias es bastante claro, muchas personas se preguntan cuál es el grado de dificultad de los exámenes y cómo prepararse mejor para ellos.
En este artículo intentaremos responder a estas preguntas y despejar las dudas más frecuentes que surgen en torno a este tema.
¿Cómo es el sistema de insignias ecuestres?
Distinguimos tres insignias de la Federación Ecuestre Polaca (PZJ): de bronce, de oro y de plata. Para conseguir cada una de ellas debemos aprobar un examen oficial, compuesto de una parte teórica y otra práctica, realizado en un centro ecuestre certificado por la PZJ.
Además, desde 2013 se concede también la insignia ecuestre general «Monto a Caballo». Está destinada a las personas que empiezan su aventura con la equitación, y pueden concederla los formadores con licencia de la PZJ. El jinete es evaluado durante una monta individual o en pelotón, en los tres aires básicos.
Las insignias deben conseguirse por orden, empezando por la más baja. La excepción aquí es la insignia «Monto a Caballo»: no es necesario tenerla si queremos presentarnos al examen de la insignia de bronce (aunque nos exime de la parte relativa al cuidado en cuadra durante ese examen).
El examen de cada insignia consta de una parte teórica sobre la equitación en general, el cuidado del caballo, etc., y de una parte práctica (doma y salto).
Las preguntas que pueden aparecer durante el examen teórico las encontrarás en la web oficial de la PZJ, en la sección de insignias ecuestres.
¿Cuáles son los requisitos durante el examen de una insignia ecuestre?
Para convertirte en el feliz poseedor de una insignia ecuestre, debemos enfrentarnos a tareas de distinto grado de dificultad. Los requisitos de cada insignia también están descritos en detalle en la web de la PZJ, para que puedas prepararte adecuadamente para el examen.
Insignia de bronce (edad del examinando: a partir de 7 años)
Cuidado en cuadra (esta parte aparece única y exclusivamente en el examen de la insignia de bronce): manejo del caballo en la cuadra, cuidados básicos, llevar al caballo a la mano.
Parte teórica: preguntas sobre las nociones básicas del comportamiento de los caballos, de la alimentación, del uso de las ayudas, de las normas de comportamiento en la pista, de las ayudas, del equipo de equitación, etc.
Parte práctica (doma): realización del programa disponible en la web de la PZJ, en la sección «insignias». Demostración de los tres aires básicos del caballo. Se evalúa la corrección del asiento y del uso de las ayudas.
Parte práctica (salto): superación de seis obstáculos de una altura máxima de 70 cm (60 cm para los ponis), incluido un salto al trote sobre un obstáculo con indicación.
Insignia de plata (edad del examinando: a partir de 9 años)
Parte teórica: conocimientos ampliados sobre las cuestiones tratadas en el examen de la insignia de bronce. Además, teoría del salto de obstáculos, de la doma y de la monta en el campo.
Parte práctica (doma): realización de una reprise correspondiente a la clase P de doma (del sistema polaco). Elementos como el círculo, la serpentina, el contragalope y el alargamiento del paso al trote y al galope.
Parte práctica (salto): superación de siete obstáculos de una altura de 70-80 cm (para los ponis, máx. 70 cm), incluida una combinación de dos elementos.
De la parte práctica del examen (según la disciplina practicada) quedan exentas las personas que tengan una categoría deportiva vigente y, en el caso del salto, también los competidores que hayan superado el examen de licencia.
Insignia de oro (edad del examinando: a partir de 14 años)
Parte teórica: conocimientos ampliados sobre las cuestiones tratadas en los exámenes de las insignias anteriores, con especial énfasis en la teoría del deporte y la historia de la equitación.
Parte práctica (doma): realización de una reprise correspondiente a la clase N de doma (del sistema polaco). Elementos como la cesión a la pierna, el contragalope, el través y la espalda adentro.
Parte práctica (salto): superación de siete obstáculos de hasta 100 cm de altura y máx. 110 cm de anchura (para los ponis, 90 cm y 100 cm respectivamente), incluida una combinación de dos elementos y una línea.
De la parte práctica quedan exentas las personas que tengan la 2.ª categoría deportiva en doma o concurso completo (doma) o la 3.ª categoría deportiva en salto o concurso completo (salto).
Las 10 preguntas más frecuentes sobre las insignias ecuestres
Al presentarse al examen de cualquiera de las insignias pueden surgir bastantes preguntas. En esta parte intentaremos responder a diez de las que se plantean con más frecuencia.
- ¿Tengo que acudir al examen con mi propio caballo?
No necesariamente. La mayoría de los centros ofrecen también la posibilidad de realizar la parte práctica con una montura suya adecuadamente entrenada (la edad mínima del caballo es de 6 años).
- ¿En el cuadrilongo y en el recorrido es obligatorio el atuendo de gala?
No, no hay que ponerse frac ni pantalones blancos. Basta con un atuendo de equitación pulcro.
- ¿Cuántos errores se pueden cometer en la parte práctica?
Es el tercer error el que termina nuestra prueba con una calificación negativa. También son motivo de eliminación la caída del caballo, la caída del jinete con el caballo o, en el caso de la doma, la salida del caballo con las cuatro patas fuera del cuadrilongo.
- ¿Cuántos errores se pueden cometer en la parte teórica?
Aquí no hay directrices exactas. El examinador comprueba tus conocimientos durante una conversación y decide si el examen se aprueba o no.
- ¿Puedo volver a presentarme al examen si no consigo aprobarlo a la primera?
Por supuesto, puedes presentarte al examen tantas veces como quieras, en la fecha que te convenga.
- Si no apruebo solo una parte del examen, ¿tengo que repetirlo todo de nuevo?
Si has conseguido aprobar la parte teórica, solo tendrás que recuperar la parte práctica. Recuerda también que una prueba de doma fallida impide presentarse a la prueba de salto.
- ¿Existen insignias alternativas para otras disciplinas ecuestres además de la doma y el salto?
Sí, existen también insignias específicas para enganches, raid de resistencia, volteo y reining.
- ¿Qué ayudas están permitidas durante las pruebas prácticas?
El uso de la fusta (conforme a las normas vigentes) está permitido en el salto en todos los niveles. Las espuelas no están permitidas en el examen de la insignia de bronce; en el de plata, solo con la autorización del tribunal; y en el de oro, su uso está permitido.
- ¿Recibiré un justificante del examen aprobado de la insignia?
Sí, toda persona que termine el examen con resultado positivo debería recibir un certificado y un pin del color de la insignia examinada.
- ¿Cómo puedo informarme de los exámenes ecuestres previstos en mi zona?
Encontrarás información al respecto en esta sección de la web de la Federación Ecuestre Polaca. Además de los lugares y las fechas, encontrarás también los datos de contacto de los centros. Aparte de los propios exámenes, muchas cuadras o clubes ofrecen también cursos preparatorios para el examen. Conviene aprovecharlos si no estás del todo seguro de tus habilidades y quieres ponerte a prueba antes de presentarte al examen.