Casi todo el que empieza en la equitación se plantea tarde o temprano tener su propio caballo. Es sin duda una aventura maravillosa, pero también una responsabilidad enorme, en gran medida económica. Tener caballo propio conlleva muchos gastos. Algunos son relativamente fáciles de planificar, pero también hay que contar con los imprevistos. Aunque el coste de mantener un caballo depende de muchos factores y de nuestras expectativas, en este artículo intentaremos acercarte qué gastos debes prever como propietario y para qué debes estar preparado. (Los importes del artículo se refieren al mercado polaco y están en eslotis.)
Pensión
Si no tenemos las condiciones para pensar en construir nuestra propia cuadra en casa, la opción habitual es dejar el caballo en pensión. Muchos centros ecuestres ofrecen el llamado hotel para caballos, y su oferta es muy variada. La opción más barata suelen ser las cuadras de estabulación libre, donde los caballos pasan la mayor parte del tiempo en el prado, aunque también tienen acceso a edificios o cobertizos. Sin embargo, no es la solución adecuada para todos los caballos, y la mayoría de propietarios opta por una cuadra estándar. El coste mensual de la pensión oscila aproximadamente entre 160 € y hasta 460 €. Los factores que pueden acercar el precio al extremo superior son, entre otros:
- La distancia a los grandes núcleos urbanos. Cuanto más cerca de las grandes ciudades (y cuanto mejor sea la comunicación entre la ciudad y el centro), más altos suelen ser los precios.
- Las instalaciones de entrenamiento. Como es natural, pagaremos más en cuadras que ofrecen pista cubierta, una pista exterior profesional con buen suelo y obstáculos, círculo de dar, duchas interiores, caminador, solárium, etc.
- El acceso a buenos pastos y padocks.
- Servicios adicionales. Debemos contar con que en algunas cuadras se cobra un extra por, por ejemplo, poner y quitar mantas, llevar el caballo al caminador o al padock, poner y quitar vendas o protectores, etc. Por eso, antes de decidir, conviene asegurarse de qué está incluido exactamente en el precio de la pensión y por qué servicios habrá que pagar aparte.
Pienso y suplementos
La mayoría de pensiones ofrecen, ya incluida en el precio, la alimentación básica de nuestro caballo. Normalmente es heno y avena (entera o aplastada). Para muchos caballos que no están en un entrenamiento regular y exigente en energía, ese tipo de dieta puede bastar, sobre todo si en temporada tienen acceso a buenos pastos. Pero si nuestro caballo va a estar en entrenamiento deportivo o tiene otras necesidades especiales, debemos contar también con la compra de pienso adicional o suplementos. Se recomienda, por ejemplo, en el caso de:
- Potros y caballos muy jóvenes.
- Caballos mayores.
- Yeguas preñadas y lactantes.
- Caballos con dieta sin avena.
- Caballos con distintas enfermedades y alergias.
- Caballos con tendencia a úlceras y cólicos.
El pienso y los suplementos suponen un gasto del orden de 35-45 € al mes.
Herrador
Todos los caballos requieren un control regular del estado de los cascos y su cuidado, que consiste en recortarlos y corregir su forma (recorte funcional). Buena parte de los caballos, en especial los que están en entrenamiento deportivo regular, necesitan además herraje, en dos o cuatro extremidades. Se considera que un caballo herrado debería volver a herrarse aproximadamente cada 6 semanas. Una visita del herrador cuesta unos 25-45 €. Ese coste puede aumentar si nuestro caballo necesita un herraje especial (por ejemplo, caballos con casco encastillado o tras una infosura).
Atención veterinaria
Hay una serie de intervenciones que deben hacerse con regularidad para que nuestro caballo siga sano y en buena forma. Algunas —hablamos de las vacunaciones obligatorias— son incluso exigidas por ley. En cuanto a las actuaciones básicas que debemos tener en cuenta, son, entre otras:
- La vacunación contra la gripe (cada 6 meses) y el tétanos (cada dos años) cuesta unos 10-25 € por dosis
- Odontólogo. La mayoría de caballos necesita un limado regular de los dientes, y en los caballos jóvenes puede ser necesario extraer los llamados dientes de lobo. Según las necesidades, el odontólogo debería visitar a nuestro caballo cada 1-2 años. Una visita así cuesta de media 35-45 €
- Desparasitación. Cada seis meses el caballo debería ser desparasitado. Supone un coste de unos 20-25 €.
Equipo
Si montas caballos de picadero, normalmente no tienes que preocuparte por el equipo, porque lo proporciona la cuadra. Al comprar tu propio caballo, sin embargo, debes contar también con la compra de tu propio equipo, al menos el básico: silla, cabezada, accesorios de cuidado y limpieza, cabezón, ramal, etc. En este artículo encontrarás más información sobre los accesorios más importantes que deberías adquirir.
Entrenamiento
Aunque no pienses competir, conviene que al menos de vez en cuando entrenes bajo la supervisión de un instructor. Te ayudará a detectar y corregir rápidamente posibles problemas. El coste de las clases casi nunca está incluido en el de la pensión, y su precio puede oscilar entre 10 y 35 €/h según el instructor, el tipo de clase y si es individual o en grupo.
Seguro
El seguro del caballo no es obligatorio, pero sí muy recomendable. Muchas compañías ofrecen hoy seguros especializados para caballos, que nos protegen en caso de enfermedad, accidente, robo o muerte del animal. El seguro suele incluir también la responsabilidad civil del propietario, es decir, situaciones en las que nuestro caballo causara algún daño. Según el alcance de la póliza y la suma asegurada, la prima anual se sitúa en el intervalo de 45 € a 140 €.
Gastos imprevistos
Hasta ahora hemos hablado de gastos que de algún modo podemos prever y planificar. Sin embargo, al decidir comprar un caballo también debemos recordar que pueden (aunque no necesariamente) esperarnos muchos gastos imprevistos para los que hay que estar, al menos en parte, preparados. Nuestro caballo puede enfermar y ser necesaria una operación y una estancia en clínica. Puede hacer falta comprar pienso especializado si resulta que es alérgico a la alimentación estándar. También puede lesionarse y necesitar rehabilitación. Aunque a casi nadie le apetece pensar en esos escenarios negros al comprar un caballo, debemos ser conscientes de que, por desgracia, también nos pueden tocar. Por eso no es una decisión responsable comprar un caballo si nuestra situación económica es incierta y si no disponemos de ningún presupuesto que podamos destinar eventualmente a cubrir esos costes imprevistos.