Seguro que más de una vez te ha tocado compartir la pista durante el entrenamiento con otros jinetes y sus caballos. Ya sea una pista cubierta o una pista al aire libre, en ellas rigen ciertas normas a las que deberían atenerse todos los jinetes. Está claro que en la equitación nunca lograremos eliminar al cien por cien las situaciones peligrosas o las caídas. Sin embargo, conocer las nociones básicas de etiqueta en la pista nos ayudará sin duda a reducir su número. En esta entrada te acercaremos las normas más importantes y universales. Gracias a ellas sabrás en qué fijarte y cómo comportarte en la mayoría de las situaciones cotidianas.
¿Para qué sirven las normas de la pista?
Al igual que las normas de circulación, las normas de la pista tienen como objetivo, ante todo, garantizar la seguridad de todos los usuarios.
Gracias a su cumplimiento es posible desarrollar con fluidez incluso varios entrenamientos completamente distintos en una misma pista, sin necesidad de interrumpirlos a cada momento. Seguro que alguna vez te has visto en la situación de tener que interrumpir un ejercicio o cambiar de aire para evitar una colisión. Montando en una pista grande con una o dos personas siempre podemos entendernos de algún modo y repartir el espacio de entrenamiento. Pero cuando hay más caballos, conviene ya atenerse a las reglas comúnmente aceptadas. Resultan especialmente útiles, por ejemplo, en la pista de calentamiento antes de una competición. Allí, en un espacio pequeño, hay muchos caballos a la vez, moviéndose a distintas velocidades.
Las 5 normas principales de la pista.
Al compartir la pista con otros jinetes, deberíamos atenernos a las siguientes normas:
- Cruzarse siempre izquierda con izquierda.
Es probablemente la norma más importante y de obligado cumplimiento. Aunque lo ideal sería que todas las personas que usan la pista montaran en la misma dirección, sabemos que no siempre es posible. En ese caso, los jinetes que van en direcciones opuestas, cuando tienen que cruzarse, deben hacerlo siempre por la izquierda. En la práctica, esto significa que si vamos a mano izquierda, la persona que viene a mano derecha debe apartarse hacia el interior y cedernos el sitio (y viceversa). Esta norma rige si ambos caballos se mueven al mismo aire. - El aire más elevado tiene prioridad.
Esta norma casi no necesita explicación. La persona que se mueve a un aire más elevado tiene prioridad, independientemente de la dirección en que vaya. El círculo más grande debe dejarse para los jinetes que galopan, mientras que quienes van al trote y al paso deberían montar círculos más pequeños, más cerca del centro de la pista. - Monta y desmonta en el lugar señalado.
En la mayoría de las pistas hay lugares señalados para montar, donde suele haber también un montadero. Lo mismo ocurre al desmontar. Para ello, retírate al centro de la pista para no entorpecer la circulación. Si tienes que parar al caballo para, por ejemplo, ajustar los estribos, o si debes hacer otras correcciones, también deberías retirarte al centro. - Mantén una distancia adecuada.
Incluso con caballos que conoces. Nunca puedes prever al cien por cien la reacción de un caballo. Por eso deberías mantener siempre una distancia de al menos un cuerpo, tanto yendo detrás de un caballo como cruzándote con él de lado. Un cuerpo es el mínimo absoluto para que tanto tú como tu caballo quedéis fuera del alcance de los cascos de otras monturas. - Procura no adelantar.
Un adelantamiento imprudente es uno de los comportamientos más peligrosos en la pista. El caballo adelantado puede asustarse, arrancar al galope tras el caballo que lo adelanta o intentar cocearlo. En lugar de adelantar, procura, por ejemplo, hacer una volta. Pero si tienes que adelantar, avisa de tu intención al jinete adelantado con suficiente antelación para que pueda reaccionar. Adelanta siempre por el lado interior y manteniendo la distancia adecuada.
6 normas adicionales que aumentan la seguridad al montar.
- Usa las ayudas con cuidado cuando estés cerca de otros caballos.
Esto se refiere sobre todo al chasqueo de la lengua o al uso de la fusta. Nunca sabes lo excitable que es otro caballo ni cómo puede reaccionar a tu chasquido o a un toque de fusta. Abstente de este tipo de acciones cuando estés cerca de otros caballos. - Cierra tras de ti las puertas o el acceso a la pista.
Esto puede evitar la huida de un caballo y un desafortunado accidente en el caso de que un jinete se caiga de alguno de los caballos. Muchos caballos se distraen también al ver una puerta abierta y pueden intentar «tirar» hacia allí. - No entres en la pista sin avisar.
Esta regla se aplica sobre todo en las pistas cubiertas, donde a través de la puerta no se ven los caballos que entrenan dentro. Antes de abrir la puerta, grita alto («cuidado», «puerta» o cualquier consigna aceptada en ese lugar) y solo después de recibir respuesta de que la entrada está libre, abre la puerta. De lo contrario, puedes asustar a un caballo que pase junto a la puerta. - Interrumpe el entrenamiento si hay un caballo suelto en la pista.
Si un jinete se cae de alguno de los caballos, interrumpe el entrenamiento y detente hasta que el caballo sea atrapado. Será más fácil atrapar a un caballo suelto cuando no intente perseguir a los caballos en movimiento. Si en la pista hay jinetes principiantes, en esa situación deberían desmontar y sujetar a sus caballos a la mano. - Deja siempre todo en orden tras de ti.
Deja la pista en el estado en el que a ti mismo te gustaría encontrarla al empezar tu entrenamiento. Esto no se refiere solo a recoger los excrementos de nuestro caballo, lo que parece obvio. Si usas barras, soportes u otros elementos de entrenamiento, al terminar guárdalos en su sitio para que no estorben el entrenamiento de otras personas. - Los caballos que cocean y muerden deberían llevar las señales adecuadas.
Aunque rige la norma de mantener la distancia, los caballos excepcionalmente agresivos con otros caballos y que reaccionan con nerviosismo deberían «avisar» con una señal especial. En el caso de los caballos que cocean, es un lazo rojo en la cola, y en el de los que muerden, un lazo del mismo color trenzado en la crin.
En la pista, piensa por ti y por los demás.
Las normas descritas son la base de la monta en pista. Todos los jinetes deberían conocerlas y atenerse a ellas. Pero no podemos olvidar el sentido común. Cuando no estás solo en la pista, también debes observar a los demás caballos. Es posible que alguno de los jinetes tenga problemas para controlar a su caballo. Habrá que cederle entonces la prioridad, aunque según las normas sea él quien deba dejarte pasar. Recuerda también que la pista puede ser usada por personas principiantes. Pueden estar tan concentradas en su monta que ni siquiera te vean.
Si no estás seguro de si la otra persona conoce las normas de la pista y entiende tus intenciones, no dudes en usar también la voz, por ejemplo: «retírate al pequeño», «pared libre», etc. Por eso, entre otras cosas, no es aconsejable montar con auriculares.
Si te aproximas a un obstáculo (sobre todo en la pista de calentamiento), grita antes de la entrada a qué obstáculo vas («óxer», «vertical»). Los demás jinetes podrán hacerte sitio. Así se evita también la situación en la que dos personas se aproximan a la vez al mismo obstáculo.
Aunque tú mismo cumplas las normas, también debes tener en cuenta que alguien puede no conocerlas. Por eso siempre conviene tener ojos en la nuca, para poder reaccionar a tiempo ante distintas situaciones.