Salida a una competición. ¿Qué llevar?
Participar en una competición es una experiencia estupenda, lo que no quita que pueda ser un acontecimiento bastante estresante, sobre todo para los jinetes menos experimentados. Pero puedes ahorrarte muchos nervios con una buena preparación.
No hay nada peor que darte cuenta, ya en la sede del concurso, de que has olvidado algo realmente importante. Por eso, seas un jinete con experiencia o estés empezando a competir, merece la pena hacerte una lista de las cosas que tienes que llevar.
Por supuesto, no existe una lista universal y definitiva. Lo que necesitas depende de la disciplina que practiques, de la duración del concurso (¿un día o os quedáis a dormir?), de la época del año y de las necesidades particulares tuyas y de tu caballo. En este artículo intentaremos ayudarte no solo a decidir qué meter en la maleta, sino también cómo hacerlo y cómo modificar la lista según cambien las condiciones.
¿Por dónde empezar?
Si tuviéramos que elegir una sola regla sobre hacer el equipaje para un concurso, sería esta: mejor llevar demasiadas cosas y no usarlas que dejarte algo realmente importante. Sabemos que no es tan sencillo y que hay bastantes limitaciones, empezando por el espacio del que disponemos en nuestro baúl o en el remolque en general. Justo por eso conviene tener la lista escrita e ir tachando lo que ya está preparado. Puedes imprimirla o guardarla en formato electrónico.
Procura que la lista sea lo más detallada posible y evita las generalidades.
En lugar de escribir «ropa de concurso», anota todas las prendas por separado (chaqueta, camisa, guantes, etc.); en lugar de escribir «protectores», indica en concreto de qué par se trata (los protectores de entrenamiento azul marino, etc.). Suena a obviedad, pero no dejes los preparativos para el último momento, es decir, la noche anterior. Puede resultar que falte algo o que alguna pieza del equipo necesite un arreglo, y sencillamente no habrá tiempo.
En realidad, la preparación para el próximo concurso empieza al volver del anterior. Si te ocupas enseguida de la ropa y del equipo (manchas o descosidos), después te espera mucho menos trabajo.
En un mundo ideal tendríamos dos ejemplares de cada pieza necesaria: una para el día a día y otra solo para concursos. Está claro que tener dos juegos de todo supone mucho tiempo y dinero. Pero si te tomas en serio la competición, intenta ir completando poco a poco un equipo «solo para concursos».
Hablamos de todo, desde el limpiacascos hasta la silla. No se trata de que el material menos usado luzca mejor (aunque es cierto). Sobre todo, te ayudará a evitar la situación de abrir el baúl en el concurso y darte cuenta de que la manta que necesitas se ha quedado en la cuadra porque la usaste después del entrenamiento.
¿En qué llevar el equipaje al concurso?
En qué hacer el equipaje es casi tan importante como qué meter. Merece mucho la pena invertir en un contenedor con cierre o en un baúl hípico profesional, mejor con ruedas (no siempre podrás acercar el coche hasta la cuadra, y pasear con una caja de varias decenas de kilos no tiene ninguna gracia).
Así lo tendrás todo en un mismo sitio y no tendrás que hacer viajes interminables entre la cuadra y el coche. Coloca las cosas en el orden inverso al que vas a usarlas, de modo que lo más necesario quede arriba del todo. Ten cuidado con lo que pueda manchar, como la grasa de cascos o el spray desinfectante verde. Guárdalos bien cerrados en recipientes aparte. Hazte también con fundas para las botas y la ropa de concurso, para que lleguen limpias y sin arrugas.
¿Qué llevar a una competición?
Al preparar la lista te resultará más fácil dividir las cosas en varios grupos.
Documentación.
Lo más importante de todo. Sin el pasaporte del caballo o el justificante de las vacunas al día puede que ni siquiera te dejen entrar en el recinto de otro centro. Así que asegúrate de qué documentos se exigen y guárdalos juntos en una carpeta aparte.
Botiquín de primeros auxilios para el caballo.
Aunque en la sede del concurso casi siempre hay un veterinario de guardia, merece la pena llevar un botiquín. Su equipamiento básico puede incluir:
- Vendas, tiritas, gasas estériles.
- Termómetro.
- Tijeras de puntas romas.
- Compresa fría.
- Vaselina.
- Antibiótico en spray para aplicar sobre la herida.
- Aluminio en spray para heridas no muy profundas que no se puedan vendar.
- Rivanol.
- Guantes de látex.
- Vendas de trabajo.
Equipo de limpieza.
Además de los accesorios de limpieza habituales que usamos a diario, conviene llevar algunas cosas extra, como:
- Grasa/aceite de cascos (negro para cascos negros, incoloro para claros o bicolores).
- Un paño que recoja bien el polvo del pelo (por ejemplo, de microfibra).
- Toallitas húmedas sin perfume (por ejemplo, las de bebé).
- Spray quitamanchas para el pelo, si tenemos un caballo tordo.
- Acondicionador que dé brillo a crin y cola y facilite el desenredado (puedes hacerte con un producto universal para pelo, crin y cola).
- Kit de trenzado, si lo tienes previsto (peine, gomitas).
- Champú y esponja (sobre todo si el concurso dura más de un día).
- Spray o loción antimoscas (en verano).
Equipo para el caballo.
- Silla.
- Cabezada (asegúrate de que el bocado que usas está permitido en la disciplina/categoría en la que vas a competir).
- Sudadero.
- Cincha.
- Protectorescampanas.
- Manta adecuada al tiempo (en invierno conviene llevar más de una manta secadora, por si no llega a secarse).
- Cabezada de cuadra y ramal.
- Orejeras, anteojeras, máscara (si usas alguna de estas cosas).
- Cuerda de dar y látigo de dar.
Si tienes posibilidad y espacio, lleva repuestos por si algo se rompe. Sobre todo de: riendas, aciones, protectores y cabezada de cuadra.
Para el jinete.
Equipación de concurso completa, según la disciplina. Conviene prepararse para distintas condiciones (lluvia o calor). Con temperaturas muy altas el juez puede autorizar montar sin chaqueta, pero vale la pena llevarla por si acaso.
Si puedes, lleva pantalones blancos y camisas de repuesto: son prendas que se manchan en un abrir y cerrar de ojos.
Además, pueden serte útiles:
- Un kit de limpieza de botas.
- Spray quitamanchas.
- Un costurero de mano con botones de repuesto.
- Unos pantalones finos con cremallera para ponerte encima de los pantalones blancos mientras preparas al caballo, durante el viaje, etc.
- Un espejo pequeño.
- Accesorios para el pelo (horquillas, gomas, etc.).
Durante el viaje.
- Cabezada de transporte (con forro blando, como esta).
- Protectores para las patas y para el maslo de la cola.
- Cubo para el agua.
En la cuadra.
Lo que necesites en la cuadra depende en gran medida de las condiciones que ofrezca el organizador y de cuánto dure el concurso. Pero difícilmente te las arreglarás sin estas cosas:
- Heno y pienso (asegúrate de llevar cantidad suficiente. No querrás cambiar los hábitos alimentarios de tu caballo durante un concurso).
- Redes para el heno.
- Mosquetones para colgar las redes.
- Horca (para ir retirando los excrementos; no querrás que tu caballo se revuelque en ellos justo antes de su prueba).
- Silla plegable (si quieres descansar tranquilo entre pruebas sin alejarte demasiado de la cuadra).
Como ves, la lista de cosas que conviene recordar es bastante larga. Pero no hay que entrar en pánico. Aunque olvides algo (siempre que no sea la silla o la documentación…), es muy probable que en último caso puedas pedirlo prestado o comprarlo en los puestos de venta que suelen acompañar a los eventos hípicos.
Trátalo, eso sí, como último recurso e intenta guiarte por la lista que has preparado.