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Petral de salto Balotade® X

136,99 €
Este producto tiene múltiples variantes. Las opciones se pueden elegir en la página de producto
ColorMarrón, Marrón claro, Negro
TallaCob, Full, Pony
FabricanteBalotade®
MaterialCuero natural

Petral de 3 puntos con martingala Balotade® Shell

136,99 €
Este producto tiene múltiples variantes. Las opciones se pueden elegir en la página de producto
ColorNegro
TallaCob, Full, Pony
FabricanteBalotade®
MaterialCuero natural

Cabezada, petral y riendas western — conjunto Balotade® Bronco

91,99 €
Este producto tiene múltiples variantes. Las opciones se pueden elegir en la página de producto
ColorMarrón, Negro
TallaCob, Full
FabricanteBalotade®
MaterialCuero natural

La función principal del petral es evitar que la silla se desplace demasiado hacia atrás durante la monta. Los petrales se usan muy a menudo en el salto de obstáculos, tanto en el recorrido de salto como en el campo.

El petral: ¿qué función cumple y cuándo usarlo?

Mucha gente usa petrales sin entender del todo su función. Los tratan más bien como un elemento decorativo. Aunque no hay nada malo en ello y, efectivamente, el petral puede completar nuestro equipo de equitación también en el aspecto estético, conviene conocer su acción.

Con frecuencia, las riendas auxiliares o las gamarras que se usan de forma inadecuada pueden causar mucho daño. El uso del petral no conlleva ese riesgo. Al decidirnos por él, sin embargo, deberíamos saber cómo ajustarlo adecuadamente para que cumpla su función lo mejor posible.

¿Cuándo se necesita un petral?

Sea cual sea el estilo de monta o el modelo por el que nos decidamos, la misión principal del petral siempre será la misma: mantener la silla en el lugar adecuado y evitar que se desplace hacia atrás.

Muchos caballos, por su conformación, tienen mayor predisposición a que la silla se les deslice del lomo. Nos referimos especialmente a caballos muy musculados, dotados de un omóplato fuerte y ancho, o a los de caja torácica estrecha.

Con estos tipos de conformación puede resultar difícil mantener la silla en la posición adecuada, por bien elegida que esté y por mucho que se apriete la cincha (hay que recordar también que apretar demasiado la cincha es perjudicial para el caballo y puede afectar negativamente a su comodidad durante la monta y a la calidad de su movimiento).

Algunos tipos de petral, que tienen una correa que pasa por encima de la cruz del caballo, pueden constituir un punto de apoyo adicional para las manos. Esto es útil especialmente para los jinetes principiantes con la mano menos estable, o al montar caballos jóvenes.

A veces también se recomienda usar el petral por el tipo de trabajo o entrenamiento que realiza el caballo.
La silla está más expuesta a deslizarse al montar por terreno irregular con muchas subidas y bajadas.

El petral se usa también en la monta western, en el salto de obstáculos o en el caso de los caballos de carreras, donde las sillas, por su tamaño muy reducido, se asientan de forma menos estable sobre el lomo del caballo.

Aunque son casos muy poco frecuentes, el petral también evita que la silla gire de forma peligrosa en caso de que se rompa la cincha o los látigos.

Tipos de petral.

Los petrales se pueden clasificar según:

  • El material con que están fabricados.
  • La forma en que se unen a la silla.
  • La compatibilidad con otras partes del atalaje, como la martingala.

La mayoría de los petrales tienen insertos elásticos más o menos grandes, gracias a los cuales el petral se adapta mejor al movimiento del caballo y le aporta mayor libertad.

En el caso de los petrales fabricados principalmente en cuero, hay que recordar el cuidado adecuado y la impregnación antes incluso del primer uso. Gracias a ello el cuero no se agrietará.

Petral que estabiliza la silla.

En el caso de algunos caballos, por su conformación, por ejemplo una cruz alta, se recomienda usar el petral también al montar sobre superficie llana, para no permitir movimientos no deseados de la silla.

Petrales de cuero.

Los que gozan de mayor popularidad son los petrales fabricados con una combinación de cuero e insertos elásticos. Con esta solución tenemos la seguridad de que el petral será resistente y, a la vez, no coartará en exceso los movimientos del caballo. Con los petrales de cuero hay que recordar impregnar adecuadamente el cuero antes del primer uso para evitar que se agriete.

¿Cómo ajustar bien el petral?

Como la mayoría del equipo de equitación, para que el petral funcione correctamente debe estar bien ajustado.

  • Uno demasiado flojo no cumplirá su función.
  • Uno demasiado apretado puede causar incomodidad y limitar el movimiento del caballo.
  • En el caso de la correa pectoral de abrochado en dos puntos, es importante que no cuelgue ni siquiera mínimamente cuando el caballo está parado. Entre la correa y el pecho del caballo debería caber holgadamente nuestra mano, sin sentir una presión fuerte.
  • En el caso de los petrales con más puntos de contacto, es importante que todas las correas se adhieran a la piel del caballo, pero sin clavarse en ella. Al igual que con la correa pectoral, deberíamos poder introducir holgadamente ahí nuestra mano.
  • Es importante que la correa que pasa entre las patas del caballo no esté demasiado floja. En casos extremos, el caballo puede incluso meter ahí un casco durante el salto y provocar una caída muy peligrosa.

Un petral bien elegido no debería rozar a nuestro caballo en ningún punto.

Si, no obstante, tratamos con una montura excepcionalmente sensible, podemos fijar además insertos de piel de oveja, especialmente en la roseta y en otros puntos donde la piel está expuesta al roce. La mejor solución son los insertos intercambiables, que en cualquier momento se pueden desabrochar y limpiar o cambiar por otros nuevos cuando ya estén muy desgastados.